Objetivos a alcanzar para el desarrollo sostenible en las regiones de montaña, como consecuencia del resultado de la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en Bali el 3 de junio del 2002.
La importancia de las regiones montañosas se ha reconocido internacionalmente desde la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro en 1992; el Programa 21 Agenda 21 contiene un capítulo específicamente dedicado a las montañas. Las montañas constituyen un 25% de la superficie de la tierra. Junto con sus zonas periféricas, proveen un hábitat para un 26% de la población del mundo y son la fuente de agua dulce para casi la mitad de la humanidad. Las montañas se caracterizan por un alto grado de diversidad biológica y cultural. Aunque tienen gran potencial económico en muchas partes del mundo - por ejemplo en cuanto a los recursos hídricos y el turismo - la mayoría de las regiones de montaña están marginadas políticamente y económicamente, y las poblaciones aisladas de montaña están en clara desventaja comparadas con otras regiones. En términos concretos, el manejo sostenible de los recursos de las montañas significa permitir a sus poblaciones ganar una cierta forma de vida, proporcionándoles protección contra los peligros naturales, mejorando la conservación de los recursos naturales, protegiendo las tradiciones sociales y culturales y desarrollando el apoyo a las características especiales de las regiones de la montaña y aseguran que los intereses tanto de las poblaciones de las montañas como de las poblaciones de las tierras bajas se conviertan en partes iguales en el contexto de un contrato social fundamental.
Para seguir leyendo todo el informe:
http://www.alianzamontanas.org/news/stories/2002/prtnrshps.html
Grupo Interagencias de Montañas
El Grupo Interagencias de Montañas ha desempeñado una función importante al promover la Agenda de Montañas. Este grupo debe convocarse en forma sistemática con todos los socios interesados.
A nivel de país, la coordinación es la responsabilidad del gobierno nacional con el apoyo de las organizaciones internacionales y en estrecha cooperación con grupos de la sociedad civil.
A todos los niveles, los mecanismos institucionales apropiados y colaborativos necesitarán fortalecerse o establecerse para asegurar acciones de monitoreo efectivo.
Además, a nivel global, un grupo pequeño de acción puede ser requerido para que asegure que los asuntos temáticos de preocupación principal, geográficos e institucionales de la agenda de montañas sean adecuadamente cubiertos según evolucione esta alianza y se torne cada vez más operativa.