Aquí a los menos habituados en alta montaña puede aparecerles sensación de miedo escénico o incluso vértigo, puesto que al progresar por esta repisa tendremos bajo nosotros la visión completa de todas las Canales Oscuras (foto 19). Si esto llegase a sucederle a alguien le recomiendo encarecidamente darse la vuelta y sentarse un rato sobre un gran bloque estable y alejado del borde y en él intentarse tranquilizar poco a poco. Si una vez tranquilizado completamente decide y puede seguir de forma calmada, bien, adelante, si sigue sin verlo claro pues nada, no pasa nada otra vez será, que se quede en el bloque esperando a que vuelvan los demás y disfrutando del paisaje, olvidándose por completo de la cumbre.
Click para Zoom +
Pasada la repisa y una roca un poco molesta de trepar estaremos en el anfiteatro que forma en esta zona la parte central del Almanzor (foto 20). La primera parte de la trepada de este anfiteatro es fácil (Iº grado UIAA). Iremos subiendo por distintos niveles, a modo de terrazas o rellanos, hasta llegar justo ante la misma antecumbre. Este último paso es el más complicado de todos (IIº grado UIAA), tiene unos tres metros, prácticamente vertical pero con buenos agarres en grietas (foto 21). Lo único es que no permite ningún fallo, como resbalemos caeremos hacia atrás rodando por entre todos los bloques que acabamos de ascender y esto hay que tenerlo siempre en cuenta. Si alguna persona al llegar aquí no se cree capaz de superar este paso pues nada, otra vez será. Esto es justo lo que me paso a mi. Iba sólo cuando realice esta ascensión, era un día de diario de septiembre que pille vacaciones y en la zona no había nadie más que yo y las cabras monteses, por lo que decidí no arriesgar. No hice cumbre pero no pasó nada, ningún mal rollo ni nada. Me baje y punto. Me queda pendiente la cumbre, territorio desconocido para mi, lo que me dará ánimos para volver a realizar esta preciosa ascensión sabiendo que hay parte de la misma que desconozco, por lo que aún me queda terreno de aventura por descubrir cuando vuelva (¡¡¡ que mejor aliciente!!!).
Click para Zoom +
De todos modos, se haga cumbre o no, aún no hemos completado nuestro objetivo que no es otro que el de volver al Refugio Elola o a La Plataforma, según nuestra elección para esta ascensión. Por ello debemos continuar concentrados, aún existen muchos peligros. Peligros como el destrepe de la propia cumbre hasta la Portilla del Crampón y el descenso de la misma. Esta última ahora mucho más peligrosa que de subida. Ahora la fuerte pendiente la tenemos de bajada y la posibilidad de bajar rodando nos rondará la cabeza en todo momento. Esta es la zona más delicada de la vuelta, el descenso de la Portilla del Camprón, ver las siguientes dos fotos (foto 22)(foto 23). Una vez superada ésta y la Portilla Bermeja podremos decir que los peligros han pasado. Ahora sí, deberemos seguir regulando nuestras fuerzas puesto que nos quedará todo el camino de retorno hasta La Plataforma, recordando que aún nos queda el desnivel positivo de ascenso de Los Barrerones.
Cuando lleguemos a nuestro destino podremos decir que hemos realizado una gran gesta. Hemos realizado una ascensión con gran ambiente alpino, verdaderamente espectacular. Habremos coronado (quien pueda) la cumbre más alta de todo el Sistema Central y una de las míticas dentro de nuestra afición. A buen seguro que nunca se nos olvidará de la mente todo lo que aquí hemos visto y pasado. El recuerdo perdurará.