Hay que volver a La Apretura, justo en su corredor central. Comienzo a ascender por la fuerte pendiente que caracteriza a esta zona. El terreno está formado por bloques de piedra de todos los tamaños y por piedrecillas y arenilla muy suelta, existiendo a veces pequeñas trazas. Terreno éste en el que hay que poner el máximo de concentración para evitar un resbalón. Existen algunos hitos pero puede resultar difícil encontrarlos debido al maremágnum de piedra allí presente.
Unos doscientos metros de ascensión y ocurre el grave incidente ya contado en el foro de esta Web (buscar en el foro por Accidente en La Mira). No paso nada para lo que podía haber sido una auténtica tragedia. Repuesto del susto sigo ascendiendo por La Apretura.
Irremediablemente, y si seguimos los hitos, iremos a parar a la zona derecha de La Apretura prácticamente contra los contrafuertes del Gran Galayo. Cuando lleguemos a ese punto cercano a los murallones deberemos entonces tender ahora hacia nuestra izquierda, en dirección siempre ascendente por La Apretura, hacia la cresta superior (foto 24). Existen también algunos hitos marcando este giro. Es muy importante seguir esta correcta dirección puesto que si nos adentramos en la canal de nuestra derecha, entre los murallones, iremos a parar a la conocida Puerta Falsa que da a la Canal Seca, dándonos allí mismo cuenta de nuestro error y habiendo perdido un precioso tiempo y fuerza.
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Al realizar dicho giro a izquierda La Apretura pierde inclinación o pendiente. El terreno sigue siendo una gran pedrera, ahora con bloques de mayor tamaño aún. Tendremos que sortear estos grandes bloques justo en el lugar donde La Apretura se estrecha indicando así su final. Siguen existiendo hitos, algunos en el suelo y otros encima de los grandes bloques. En este tramo tendremos que utilizar más de una vez las manos para sortear y ascender por algún que otro gran bloque y placas (grado I). En la fecha en la que se realizó esta ascensión aún había algún que otro nevero, pero de poca importancia y fácilmente evitable (la vertiente sur de Gredos en esta fecha estaba prácticamente pelada de nieve).
Los hitos nos llevarán a la rocosa cresta cimera o divisoria de aguas, no sin antes realizar una última fácil trepada por bloques y placas (grado I+). Una vez alcanzada la cresta el paisaje que nos brinda la vertiente norte cambia por completo y nuestro chip cambia dejándonos algo sorprendidos puesto que lo que vemos ahora son verdaderos prados alpinos completamente nevados en estas fechas (en verano están cubiertos de pastos verdes). Este paisaje, conocido como Prado de Los Pelaos (foto 25), contrasta enormemente con lo que acabamos de dejar atrás, sólo basta girar la vista hacia la vertiente sur para darse cuenta. Y es que el caos de bloques, agujas y torres graníticas que estaremos divisando desde este punto hacia el sur no tiene parangón alguno en todo el Sistema Central, ni en todo el centro peninsular (foto 26)(foto 27)
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Paso a la vertiente norte para enseguida torcer a mi izquierda (dirección oeste) y continuar ascendiendo cerca de la cresta y por terreno todo nevado ahora. Especial cuidado si hay nieve en no acercarse a los abismos que tendremos a nuestra derecha desde la cresta cimera, auténtico peligro de despeñarse si se sufre un resbalón, aunque será buena idea echar un vistazo en esa dirección hacia lo lejos y desde la misma cresta cimera para ver el precioso paisaje que se nos ofrece (foto 28).
En ese día y a esa temprana hora la nieve estaba en perfectas condiciones para progresar por ella, sin necesidad de crampones eso sí. La nieve y el hielo presente no me abandonará ya hasta la cumbre de La Mira. El hielo en esta zona se distingue muy bien de la nieve por lo que es fácilmente evitable.
Desde este punto y en dirección oeste se distingue perfectamente la ladera (que no la cumbre) de ascenso final de La Mira. Ladera larga, de escasa pendiente, 200 m desnivel, (foto 29) pero que a estas alturas de ascensión, con más de 1000 metros de desnivel superados ya, nos supondrá un gran esfuerzo. Menos mal que la nieve estaba buena. Mientras ascendemos a nuestra derecha podremos ver las ruinas del antiguo Refugio Arenas en pleno paraje conocido como Los Pelaos.