Esta última opción parece más razonable sobre el terreno así que acometemos la bajada hacia esta pradera (foto 30). Nos parece encontrar en ella una pequeña senda que confirma nuestras esperanzas de estar en el buen camino y la seguimos como habíamos dicho hacia la derecha, una vez delante del Pinajarro tenemos la pista tan cerca pero tan lejos, pues vaya tela tiene la bajadita y de repente el camino desaparece (foto 31). Echo la vista atrás para ver el Pinajarro y me doy cuenta de la magnitud de la bajada por la que transitamos (foto 32). Las piernas temblorosas por el cansancio y la inclinada pendiente van casi dando tumbos entre rocas y restos de piornos quemados por incendios de hace unos años que incomodan muchísimo nuestro tránsito. Por fin alcanzamos la primera pista que hay (foto 33), llevamos seis horas desde que salimos teniendo en cuenta que en lo alto del Pinajarro hemos parado un buen rato a comer, hacer fotos y decidir como bajábamos. Esta pista enseguida desembocará en la ruta Heidi que se nos hará larga y pesada hasta llegar a la población de Hervás pues va bordeando todo el valle y bajando ligeramente y muy despacio. La pista se hace realmente monótona y el cansancio, ahora sí, se nota en las piernas. Finalmente entraremos en Hervás por el bonito barrio judío y habremos completado nuestra ruta. Miramos hacia atrás y contemplamos la bella vista del Pinajarro (foto 34). Hemos tardado algo más de ocho horas desde que salimos del coche, aunque hay que decir que las numerosas fotos que hice para poder describir a posteriori la ruta nos ralentizaron bastante.
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Una vez en casa, con la cabeza fría, los mapas, y alguna buena página de internet, descubro que el mejor recorrido hubiera sido una vez alcanzada la praderita seguir ese sendero que nos pareció bueno pero no a la derecha sino a la izquierda, hacia el paraje de la Tabladilla, descender paralelo al Arroyo de las Costeras hasta llegar a la central eléctrica de Marinejos y una vez allí coger un camino que lleva más directo hasta Hervás. Al menos estas referencias encuentro en algunas descripciones, pero claro hasta no comprobarlo por uno mismo no os aseguro nada. De todos modos de una forma u otra se llega a Hervás, eso sí con las rodillas más o menos machacadas.
Si tenéis alguna duda, apunte o incluso corrección sobre la ruta o sobre lo que sea, no dudéis en hacérmelo saber a través del foro. Quiero dar las gracias a mi compañero Jose Antonio (La Covacha en el foro) por acompañarme, ya que es mucho mejor conocedor de la zona que yo y sin él esta descripción no hubiera sido posible, además aparte de ser un gran montañero es un excelente amigo. Por supuesto quiero dar las gracias a esta web, a Roberto (rodillas) su creador y a todos los foreros pues me han vuelto a meter el gusanillo de la montaña en el cuerpo.