En fin, todo lo bueno se acaba, y llegamos, tras la finalización de la cresta (foto 29), al Collado de Claveles (2374 m). Desde aquí, puesto que la traza se hace difícil de seguir y no hay casi hitos visibles, se trata de ir ascendiendo siempre. Primero dirigiéndonos y pasando por las inmediaciones (da igual por su izquierda que por su derecha, aunque es un poco expuesto el lado izquierdo por pasar muy cerca de los cortados existentes) de un risco bien visible por encima del punto donde nos encontramos ahora (foto 30). La pendiente es suave en todo este tramo. Tras éste y otro risco más seguiremos ascendiendo hacia la siguiente formación de rocas que iremos rodeando hasta por fin visualizar (si la niebla no lo impide) la cumbre de Peñalara (foto 31). Cumbre que se encuentra en el vértice geodésico allí presente a 2430 metros de altitud (foto 32). Estamos en la cumbre de mayor altitud de toda la Sierra de Guadarrama.
Tras reponer fuerzas convenientemente (si pega fuerte el viento recomiendo meterse en uno de los muchos vivac existentes) afrontamos el descenso, que en esta ruta se hace por la ruta normal de ascenso a Peñalara, explicado en la ruta “Normal a Peñalara” de esta misma sección de la web.