Preciosa ascensión con gran ambiente alpino y de gran esfuerzo físico, más aún con condiciones invernales. Deberemos salvar un fuerte desnivel en muy pocos metros, sin tener apenas descanso en tramos llanos. Ruta en la que casi nunca encontraremos compañía durante la ascensión puesto que debido a sus fuertes pendientes no todo el mundo se atreve con ella, incluso no es conocida entre los muchos visitantes de la Sierra de Guadarrama solo lo es por montañeros que conocen bien esta sierra.
Ascensión señalizada con hitos, aunque de forma más lógica por ser un tanto escasa en comparación con otros lugares de esta sierra donde los hitos son abundantes y enormes. Requiere prestar atención a los mismos para poder seguir así las trazas correctas y poder subir de esta manera por la ruta adecuada.
Incluso en pleno invierno hay años en los que es difícil encontrar nieve durante toda la ruta completa debido a ser vertiente sur y muy soleada. Sí es más común, aunque no siempre en la cantidad y calidad que a nosotros nos gustaría, encontrar nieve en la última parte de la ascensión, la de mayor pendiente.
Teniendo en cuenta las fuertes pendientes existentes, con nieve dura en esta ascensión se hace absolutamente necesario el uso de crampones y piolet y por supuesto conocer y saber poner en práctica correctamente las técnicas de autodetención. En la parte final de la ascensión, la de mayor pendiente, y dependiendo de las condiciones en las que nos encontremos la nieve se puede hacer necesario emplear técnicas de aseguramiento. Ver croquis de la ascensión en (foto 1).
Click para Zoom +
La ruta comienza en cualquiera de los dos aparcamientos de arena situados en el bonito lugar conocido como La Barranca o Valle de La Barranca (foto 2), perteneciente a la localidad madrileña de Navacerrada. Nos dirigimos hacia el final de dichos aparcamientos, hacia donde se termina la carretera asfaltada, para situarnos en la puerta de acceso a la primera de las dos pequeñas presas existentes en la zona. Cruzamos esta puerta, siempre cerrando la misma a nuestro paso, y nos dirigimos hacia el otro extremo del dique o muro de la presa. Una vez cruzado todo el muro nos encontraremos con una nueva puerta que también cruzamos y cerramos a nuestro paso.
Tras cruzar esta última puerta nos encontramos con varios senderos. Uno que sale hacia nuestra izquierda paralelo a la alambrada existente, otro que va hacia nuestra derecha también paralelo a la alambrada y otro que sale frente a nosotros tras los arbustos existentes. Este último sendero es el que tenemos que seguir, el que sale de frente a la puerta rodeando los arbustos que ahora tenemos delante nuestro (foto 3).
Este sendero tiene muy buena traza aunque es relativamente estrecho. En su inicio transcurre entre jaras en su mayoría pero enseguida se interna en el pinar que tenemos justo enfrente (foto 4). El sendero tiene varias bifurcaciones pero todas confluyen de nuevo en la traza principal, recordar ir siempre hacia la parte central del pinar que tenemos enfrente. Una vez abandonada la zona de jaras y metidos ya de lleno en el bonito y espeso pinar comprobaremos que estamos ya en un verdadero sendero de montaña, que aunque no tiene en esta parte apenas desnivel es de esos muy estrechos que atraviesan un frondoso bosque y que nos obligan muchas veces a agacharnos para esquivar las ramas de los árboles (foto 5). La verdad es que es uno de los senderos de más ambiente alpino de esta sierra.
Tras unos trescientos metros comenzamos a notar como empieza a desaparecer el pinar para ir dando paso a una zona más despejada de vegetación y desde la cual ya vamos teniendo unas impresionantes vistas de todo el espectacular paisaje de montaña que forma La Maliciosa y su entorno. Una vez atravesado todo el pinar descubriremos que nuestro sendero se bifurca y aparecen varios senderos más. Aquí es donde hay que poner especial atención para seguir por el adecuado, nosotros siempre rectos sin abandonar el que llevamos en ningún cruce y siempre siguiendo hitos. Tras un breve llano comenzamos ahora ya ha ascender en moderada pendiente por entre jaras y pequeñas gradas de piedra siempre siguiendo la traza que ahora llevamos. La verdad es que en esta zona es algo complicada la navegación por el correcto sendero debido a la multitud de trazas y senderos existentes.