Las vistas que nos ofrece esta ruta ya son espectaculares desde este mismo punto, estamos aproximadamente en la cota 2000 de altitud (foto 14). Recomiendo sentarse en una piedra y observarlas durante un rato, lo que nos permitirá además descansar un poco del esfuerzo realizado y poder así afrontar el último tramo de ascensión, el más duro, algo más descansados.
El último tramo de esta ascensión transcurre por un ancho corredor situado entre el Peñotillo y la mole rocosa que forma en esta cara sur la propia cumbre de La Maliciosa. Corredor de fuertes pendientes con una graduación máxima en torno al 50% y en donde si existe nieve y/o hielo se requiere poner en práctica técnicas alpinas, con uso de crampones y piolet obligatorio. Un resbalón en este corredor sin posibilidad de detención tendría consecuencias muy graves para la persona o personas implicadas.
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Para dirigirnos hacia el último tramo de esta ascensión tenemos que rodear, en dirección este y siguiendo los hitos existentes (que aquí ya son pocos), toda la mole rocosa de el Peñotillo, pasando por un buen vivac situado en un hueco de la propia roca y cerrado por piedras (foto 15). Una vez rodeado ya estaremos visualizando el corredor antes descrito. La verdad es que a aquellas personas que se estén iniciando en montaña el ambiente realmente alpino y de fuerte pendiente de esta parte final de la ascensión les puede sobrecoger, sobre todo en condiciones invernales donde además el grado de exposición aumenta.
Dada la anchura del corredor se puede atacar desde diferentes vías. Las vías más incómodas progresan por la enorme pedrera situada junto a la cara este del Peñotillo. La mejor y más evidente de ellas transcurre justo por su parte central, donde existe traza, aunque formada por arenilla y pequeñas piedras sueltas que dificultarán algo nuestra progresión. Así pues, desde el punto donde se acaba de rodear la cara sur del Peñotillo cruzaremos el corredor, prácticamente en horizontal, hasta su parte central donde encontraremos la traza (foto 16). Una vez en la traza comenzamos el fuerte ascenso siempre poniendo especial atención para no resbalar. Seguramente tendremos que realizar más de una parada para tomar aire ya que el esfuerzo aquí es realmente alto (foto 17)(foto 18)(foto 19)(foto 20)
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El fin de la fuerte pendiente de este corredor lo marca una especie de poste telefónico que veremos a nuestra derecha según la dirección de nuestra marcha. No se que pinta ese objeto hay ni tampoco se quién lo puso pero la verdad es que choca bastante verlo a esa altitud. No tenemos que dirigirnos hacia él sino sobrepasarlo siguiendo siempre la traza que llevamos. Como digo, una vez superado, y dejado a nuestra derecha, la pendiente se suaviza y llegamos un poco después al fin del corredor, lugar desde el que pasamos a la vertiente suroeste de La Maliciosa a unos 50 metros de su cumbre (foto 21)(foto 22). Mucho ojito en este punto en los días de moderados y fuertes vientos puesto que nos podemos encontrar de repente con una fuerte corriente que podría incluso desplazarnos o tirarnos provocándonos alguna lesión, como le ocurrió a un conocido mío en un día ventoso de diciembre de hace un par de años provocándole rotura de las dos piernas al desplazarle uno 10 metros y chocar contra unas rocas. Sí, fue increíble pero cierto. Con presencia de nieve en este punto se pueden formar cornisas.
Atravesamos ahora una pequeña pedrera y justo al terminarla seguramente se nos acabará la paz y el silencio que nos venía acompañando hasta este punto puesto que comenzaremos a escuchar (dependiendo también de la hora a la que hagamos cumbre) cierta algarabía de las personas que estén en la cumbre y que en determinados periodos del año puede ser realmente masificación.