El desarrollo esquemático de una sesión consistirá en una primera fase de calentamiento en la que se preparará el cuerpo y el ritmo cardiaco para realizar un trabajo intensivo que proporcione un buen rendimiento. En esta fase se realizaran también algunos estiramientos y se incidirá sobre el movimiento articular.
Tras esta primera fase seguirá una segunda fase que estará compuesta por distintos ejercicios, más intensivos, en los que se practicarán los ejercicios enfocados a desarrollar los objetivos de esa sesión. Los ejercicios tendrán una intensidad gradual con periodos de descanso y recuperación entre ellos.
Finalmente, acabaremos con la fase de enfriamiento en la que se realizarán principalmente estiramientos, para preparar al cuerpo para la vuelta a la calma, facilitar la elasticidad y alargamiento de los músculos y evitar lesiones.
En los aspectos psicológicos trabajaremos principalmente la motivación. Recordemos que “El cerebro es el músculo más importante para la escalada” y, precisamente por esto, la motivación varía muchísimo dependiendo de cada persona. No obstante, existen técnicas que funcionan en todos los casos, como el fijar metas realistas y progresivas, incidir sobre los logros, plantear metas a corto plazo, reconocimiento de los avances, etc.
Antonio Monje Vicente. Profesor Escuela Municipal de Madrid de Escalda Deportiva.