A los distintos niveles de esta graduación es normal añadirles un signo menos (-) o la palabra inf (Inferior) o un signo más (+) o la palabra sup (Superior) para afinar aún más. Cuando hablamos de pendientes nos referimos tanto a sin nieve y hielo como con ellos (uso de camprones y piolet obligatorio siempre).
Grado F: Fácil. Pendientes con desniveles moderados, siempre inferiores al 45%, que se ascienden andando. Trepadas fáciles hasta IIº grado. Como ejemplo, sin trepada, tenemos en la Sierra de Guadarrama la mayoría de sus ascensiones más conocidas y realizadas como la normal a Peñalara, Montón de Trigo, normal a Cabezas, etc.
Grado PD: Poco Díficil. Pendientes con desniveles fuertes superiores siempre al 45%, aunque se suben andando. Aristas y crestas estrechas y aéreas. Trepadas de cierta dificultad, hasta IIIº grado. El uso de la cuerda puede hacerse necesario en más de una ocasión. Como ejemplos en Guadarrama tenemos la Integral a Peñalara pasando por la línea de máxima altura de la Cresta de Claveles, la sur a La Maliciosa por sus pendientes de gran desnivel y por su dureza o los tubos de Cabezas de Hierro. En Gredos tendriamos como ejemplo más conocido la normal al Almanzor.
Grado AD: Algo Díficil. Pendientes con desniveles fuertes superiores siempre al 50%, aunque se suban andando. Escaladas de dificultad moderada incluso en terreno vertical, grados IIIº y IVº. Uso obligatorio de cuerda. Aristas y crestas estrechas y áereas.
Grado D: Díficil. Ascensiones y escaladas de dificultad mantenida. Es como el grado AD pero siempre progresando durante toda la ruta por pasos de alta dificultad.
Grado MD: Muy Díficil. Ascensiones y escaladas técnicas complicadas en cualquier tipo de terreno, pudiéndose alcanzar hasta el Vº grado de escalada clásica. Pendientes de graduación límite. Exposición muy alta.
Grado ED: Extremadamente Díficil. Dificultad máxima, enorme exposición.