En montañismo y alpinismo, al igual que en otras disciplinas relacionadas con la montaña como esquí o BTT, se utiliza siempre el denominado Sistema de Capas. Este sistema de capas consiste en combinar las prendas de ropa de montaña necesarias para asegurar la correcta eficacia contra la pérdida de calor. No consiste en ponerse diez capas de ropa, al contrario, consiste en ponerse las mínimas (mínimo peso y volumen posible) pero que éstas a su vez nos den el sufiente nivel de confortabilidad ante cualquier inclemencia meteorológica. Esto sólo se consigue a través del uso de prendas que incluyan las tecnologías anteriormente descritas. El funcionamiento es muy simple, cuando se tiene calor se quitan capas (quedándose siempre con al menos una, en montaña no se puede ir a pecho descubierto nunca) y cuando se tiene frio se añaden (siempre respetando la regla de la mínima ropa posible). Por lo general, este sistema de capas, ninguna más importante que otra, estará formado por (nos referimos aquí solo a la parte superior del cuerpo, en las piernas la mayoría de veces no se recurre a este sistema aunque claro está se puede aplicar a ellas perfectamente, dependiendo de lo friolera que sea la persona):
1.- La capa en contacto directo con nuestro cuerpo. Ropa interior que por lo general constará de la llamada camiseta térmica, que podrá ser de manga corta o larga o muy gruesa o poco, a elección de cada persona. Como cualidades tendrá que cumplir ser muy transpirable para mantener siempre el cuerpo seco.
2.- Una o dos capas aislantes. Como función tienen la de retener el calor del cuerpo y la de protegernos del ambiente exterior en determinados días. Entre sus cualidades tendrán que incluir transpirabilidad, rápido secado, cortavientos e impermeabilidad, es decir, las cuatro tecnologías antes descritas. Hay que tener en cuenta que esta capa será la que esté en contacto directo con el ambiente exterior en aquellos días no muy frios en los que no se hace necesario el uso de la capa externa. Como prendas modelo encontramos en el mercado los conocidos forros polares técnicos (o SoftShell más recientemente), de distinto grosor y/o cualidades técnicas. De lo friolera que sea una persona dependerá el uso de una o dos capas.
Es importante señalar que estas prendas deben respetar la regla del menor peso y volumen posible. Entre cada tipo de prenda de las anteriormente citadas podremos encontrar infinidad de modelos y diseños, y también de precios, así que afinar será crucial para conseguir la mejor relación calidad-precio.
Tan importante como la destinada a proteger el cuerpo es la ropa destinada a proteger la cabeza, manos y pies. Por estas extremidades, sobre todo por la cabeza, se pierde mucho calor corporal si no las llevamos lo suficientemente protegidas. La cabeza debe ir protegida tanto en invierno como en verano, para evitar la pérdida de calor o para evitar una insolación. En días frios utilizaremos un gorro, preferiblemente técnico con tecnología de transpirabilidad, secado rápido e impermeabilidad (aunque no estará de más que sea también cortavientos), aunque muchas veces nos valdrá con un gorro de lana o de los de tipo pasamontañas (no muy aptos para días de lluvia, se calan rápido). Para las manos tenemos un amplio rango de elección y también se podrá aplicar en ellas el sistema de capas dependiendo de las condiciones existentes y de lo friolera que sea la persona.